Bolivia, asfixiada por la pandemia y conflictos sociales

En Bolivia, en el momento más crítico de la propagación de contagio de coronavirus, se eleva el conflicto social agitado desde sectores que exigen elecciones para el 6 de septiembre y rechazan la postergación hasta el 18 de octubre.

Según el medio de comunicación de los cocales del Chapare (Kawsachun Coca) en el primer día de paro indefinido convocado por la Central Obrera Boliviana y el Pacto de Unidad, se registraron 75 puntos de bloqueo.

El gobierno boliviano desestimó el éxito del paro indefinido y acusó a los dirigentes del Movimiento al Socialismo (MAS) –partido del ex presidente Evo Morales– de agitar las movilizaciones que provoca muertes de pacientes con COVID-19, porque impiden el traslado de oxígeno medicinal hacia los hospitales.

«El no permitir que pasen oxígeno hacia los hospitales es un asesinato, los dirigentes del MAS están matando gente… no es el gobierno quién cambió la fecha de elecciones, sino el Tribunal Supremo Electoral» manifestó Javier Issa, viceministro de Régimen Interior y Política.

Los movilizados en las carreteras niegan dichas acusaciones y afirman la necesidad urgente de elecciones porque la corrupción del gobierno transitorio hunde al país en la crisis económica, de salud y educación.

«…en vano dice la presidenta Añez: la salud primero, nada, aquí sus ambiciones son primero. Ha visto que no hay fondos y decidió clausurar el año escolar. Todo eso no nos gusta a Caracollo» declaró una manifestante en el departamento de Oruro.

En la ola de conflictos el Tribunal Supremo Electoral (TSE) aprobó el Calendario Electoral reajustado con miras para las elecciones del 18 de octubre y una posible segunda vuelta el 29 de noviembre, calculando que las nuevas autoridades sean posesionadas este año.

Al conflicto por las elecciones, se suma la molestia de los padres de familia y maestros por la anticipada clausura del año escolar y los bloqueos de amas de casas por el desabastecimiento de gas desde la pasada semana.

Bolivia registró el primer contagio de COVID-19 en el mes de marzo, hasta este el mes de agosto la cifra de infectados superó los 81 mil.  El 3 de agosto el ministerio de salud reportó 1.693 nuevos contagiados y 75 víctimas, sumando a un total de 3.228 fallecidos.

Al parecer las cifras oficiales del impacto de la pandemia en Bolivia, al igual que los otros países de la región, no refleja la realidad oculta por la baja toma de pruebas rápidas.

En el último fin de semana, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen realizó el levantamiento de 191 cadáveres en vías públicas. En el cementerio general de la sede de gobierno se habilitó fosas comunes para entierros por falta de espacios.

Bolivia mantiene una cuarentena dinámica y condicionada hasta el 31 de agosto. Por el incremento de casos de coronavirus y la suma de conflictos masivos no se descarta volver a una cuarentena rígida.

Fuente. Servindi

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